Batman, el famoso encapotado y no por nada denominado “Caballero de la Noche”, es uno de los héroes de ficción más populares en el mundo. Su origen traumático y su personalidad hermética como Bruce Wayne -Bruno Díaz, para los países de habla hispana- que lo muestra distante, reservado y con frecuencia, inaccesible emocionalmente, le ha hecho ganarse la empatía y admiración de diferentes generaciones de fans.

La relación que tiene el personaje con los villanos a los que combate es compleja y cada uno refleja comportamientos patológicos que definen la interacción entre el Hombre Murciélago y sus némesis. Hoy, en el Día Mundial de Batman, exploramos la psique de los criminales de Ciudad Gótica y las similitudes que podrían guardar con tu ex. Tome nota.

 

 

THE JOKER (EL GUASÓN): la relación más masoquista de nuestro héroe. Pasarse la vida peleando, persiguiendo y ocasionalmente salvándole la vida a alguien jamás será el ideal de una buena relación de pareja. En el fondo, nunca se sabe cuál de los dos está más loco. No hay sexo que compense una vida así.

 

HARLEY QUEEN: la relación que mantiene con el Joker lleva la toxicidad a niveles de paroxismo. Una pareja que se fundamenta entre idealización y dependencia es algo que no debe permitirse nadie con un mínimo de amor propio. Sobre todo porque la admiración inicial suele distorsionarse, normalizando la violencia y el abuso. Si eres una Harley Queen: amiga, quiérete, sal de ahí ¡tu puedes!

 

HARVEY DOS CARAS: cuando alguien pasa de ser juguetón, atento y galán a intimidante, paranoico y violento, como quien apaga y enciende un bombillo, es una clara advertencia que grita “mantenga su distancia”. De paso, son unos maestros del gaslighting y usted no quiere que la hagan pasar por loca. Con gente borde ni a la esquina porque son capaces de empujarlo a la calzada antes de que cambie el semáforo. ¡Pilas!

 

 

HIEDRA VENENOSA (POISON IVY): la encarnación de la sensualidad tóxica. Esta relación le demuestra a nuestro héroe que “no todo lo que brilla es oro” y que una mujer con acceso a un laboratorio para manipular especies vegetales, capaz de procesar “pociones”, feromonas y demás hierbas aromáticas debería encender las alarmas de cualquier hombre con dos dedos de frente. Como salir con una bruja de Yaracuy. ¡ZAPE CAT!

 

EL PINGÜINO: gordito, chiquito, feíto y acomplejado el pobre. Se convierte en súpervillano porque no quiere volver a ser humillado y usa su poder + violencia para lograrlo. Una gente con semejante perfil no puede mantener relaciones saludables con otra gente y mucho menos con una pareja. Ante una pregunta como “¿estoy gorda?” la respuesta puede desatar una Tercera Guerra Mundial. Usted no es un trabajador social para estar “sanando” a nadie. Recuérdelo.

 

CAPITÁN FRÍO (MR. FREEZE): a Batman le tocó mirarse en ese espejo porque ambos se quedaron pegados ante la pérdida de seres queridos. El Frío, no deja ir a la esposa enferma a la que mantiene congelada como a Walt Disney sin saber si logrará revivirla, mientras que Bruce Wayne se convirtió en Batman para evitarle su misma tragedia a otros. Moraleja: ser un malpegado no lleva vida. Déjelo ir.

 

 

EL ACERTIJO: eso de compartir la vida con alguien que necesita demostrar constantemente que es la persona más inteligente en cualquier situación es emocional y espiritualmente agotador. Batman y El Acertijo se pasan la vida en ese plan: compitiendo a ver quién de los dos es más inteligente. Al principio, esto puede ser estimulante, pero a la larga, la relación se convierte en una emisión de “¿Quién Tiene La Razón?” y eso es agobiante.

 

ROBIN “EL JÓVEN MARAVILLA”: es quien convierte la cosa en el “Dúo Dinámico”: dos hombres aislados del resto del mundo, compartiendo secretos profundos en un espacio subterráneo (la bati-cueva). A simple vista da qué pensar… aunque en la práctica la relación es más como la de un padre que no sabe expresar afecto y el hijo que pide ser reconocido. La enseñanza aquí es: si no lo quieren como usted quiere búsquese a quien sí le dé lo que necesita. Fin.

 

GATÚBELA: la que le pega la empalizada contra el piso al Batman. “Lo que tienes me hace falta y lo que tengo te hace ser más completa” es el mantra de esta relación. Una mujer que domina el uso del látigo, viste un traje de látex negro, uñas postizas, roba, rompe las reglas, corona a un millonario y le pare un muchacho. Como una prepago pero más autosuficiente, y con muchas habilidades. ¡Sarna con gusto no pica!