El 20 de octubre celebramos el “Día Internacional del Chef”, esa fecha donde le rendimos tributo a quienes hacen magia en la cocina. La comida no solo alimenta el cuerpo y el alma… ¡también enciende la llama! Si quieres que tu próxima cena romántica termine en aplausos (y no precisamente por el postre), toma nota de este menú afrodisíaco.

 

1. Afrodisíacos legendarios: Mitos, magia y chispa

Desde tiempos inmemoriales se han estudiado los efectos de los alimentos en el cuerpo humano, en el siglo XXI la ciencia respalda la calidad y los aportes de ciertos alimentos a la hora del té.

– Ostras: Los frutos del mar siempre son una apuesta segura. Las ostras, tienen un aspecto bastante sugerente y están repleta de zinc, un mineral clave para la producción de testosterona.

– Chocolate negro: Contiene feniletilamina (la molécula del enamoramiento) y estimula la liberación de endorfinas. Por algo regalar bombones ha sido un ritual que ha pasado de una generación a otra sin perder vigencia.

– Chile o picante: La capsaicina acelera el ritmo cardíaco, hace sudar y libera endorfinas. Es una manera de preparar al cuerpo para la actividad aeróbica que le viene. Por algo los gringos inventaron la expresión “spice things up”.

 

 

2. Los verdaderos héroes: Alimentos que favorecen la función sexual

Aquí dejamos el mito y nos vamos a la ciencia del flujo sanguíneo (porque sin buena circulación, no hay comida que valga):

– Patilla: Conocida como la «viagra natural» gracias a la citrulina, un aminoácido que dilata los vasos sanguíneos y mejora el riego hacia zonas estratégicas. Una maravilla dulce y vigorizante.

– Granada y frutos rojos: Cargados de antioxidantes que protegen tus arterias y garantizan un bombeo sin interrupciones. Incluyendo los cuerpos cavernosos.

– Frutos secos (nueces y almendras): Llenos de L-arginina y ácidos grasos Omega-3, esenciales para mantener la energía y la resistencia al máximo. Va a ser que quienes tienen más y mejor sexo no son los conejos sino las ardillas…

 

3. Delicias para el paladar… y el olfato

Esto aún es un tema tabú para muchos, pero lo cierto es que el sabor y el olor de nuestros fluidos corporales importan. Si quieres dejar un recuerdo memorable, cuida lo que ingieres horas antes.

Los aliados del buen sabor:

La piña: es la reina absoluta (gracias a sus azúcares y enzimas naturales), seguida de la papaya, el mango, la manzana y el celery. Además, tomar mucha agua mantendrá todo fresco y equilibrado.

Los «enemigos» de la cita:

Evite abusar del ajo, la cebolla, el brócoli, las carnes rojas en exceso y los espárragos (a menos que quiera que el perfume de la noche sea baño de carretera nro. 5).

 

Recomendaciones para un desempeño de tres estrellas Michelin

1. Cena ligero: Nadie ha tenido la mejor noche de su vida después de una bandeja paisa o una pizza tamaño familiar. La digestión pesada llama al sueño (y a los gases) no al romance.

2. El alcohol, con moderación: Un par de copas de vino ayudan a romper el hielo, pero una botella entera puede adormecer al chef antes de llegar al “plato principal”. Recuerde: a nadie le gusta lidiar con un borracho impertinente.

3. Buena hidratación: La deshidratación es el enemigo silencioso de la resistencia y el rendimiento. Lo ideal es que ingiera suficiente agua a lo largo del día y así estar bien hidratado cuando llegue el momento. Tampoco es que va a beber tanta agua como para pasar la mitad de la noche yendo al baño. No deje eso para última hora.

 

¡Feliz Día del Chef! Y recuerde que en la mesa y en la cama, el secreto siempre está en la sazón, el cariño y una buena presentación. ¡Buen provecho!