El 7 de Febrero, comenzaron los Juegos Olímpicos de Invierno Milán Cortina, en Italia, y su apertura no estuvo libre de polémica. Denuncias de inyecciones de ácido hialurónico en los genitales de los deportistas en salto de ski encendieron las alarmas y serán analizados.
No es una broma, es un escándalo, que ha sido bautizado como ‘Penisgate‘.
El diario alemán Bild informó que los saltadores de esquí noruegos se inyectaban ácido hialurónico en el pene antes de que les tomaran las medidas para los trajes de competición. La sustancia, que no está prohibida en el deporte, puede utilizarse para aumentar la circunferencia del pene en uno o dos centímetros.
Como resultado de esta práctica, la superficie de los trajes de los competidores sería más ancha y, según la Federación Internacional de Esquí y Snowboard, esto podría aumentar la longitud de los saltos.
Según la normativa los trajes de los saltadores tienen que ser lo más ajustados que se pueda y por eso se realiza una medición oficial del esquiador. Si el esquiador llega con la «manguera llena» le hacen un traje que, justo en esa zona, le quedará más holgado cuando el efecto del ácido se pase. Ese hueco, al parecer, como vas volando puede funcionar como un pequeño efecto paracaídas y el saltador puede planear un poco más y llegar más lejos